
Nunca pensé que un flexo podría ser tan importante. Resulta que una muchachina que acaba de empezar una nueva vida en un pequeño lugar, pues está bastante a disgusto no por echar de menos a su familia, no por echar de menos a sus amigos, no por estar en su casita tan tranquilamente, no ella sólo está triste porque no tiene un flexo, quiere su flexo y hará todo lo posible por conseguirlo. Ayer mismo en una conversación con ella me dijo que se haría el viaje a su ciudad natal el próximo fin de semana (9 horas ida y vuelta) para poder llevarse el flexo.
También me pidió que fuese a su casa cogiera el flexo y se lo mandara por Seur porque así lo tendría antes, no puedo creer que el flexo sea tan importarte, ya me gustaría a mi saber que haces tú con el flexo.
Y digo yo... para que coño quieres el flexo. Acabas de llegar a ese convento donde te alojas, tienes un portátil nuevo con una pantalla gigante, tienes una ciudad por conocer, tienes compañeras de piso que buscar, tienes un juego para jugar, tienes unas zapatillas verde fosforito para presumir, tienes 18 días por delante para pensar que puedes hacer, y tu solamente puedes pensar en el flexo, tienes pesadillas con el flexo, todas las noches con los ojos como platos por pensar en el flexo, no comes por pensar en el flexo, vas a caer enferma por culpa del flexo.
Yo te puedo dar alguna solución. A ver, a ver...
Comprar velas: Poner toda la habitación del convento lleno de velas, tendrás la luz suficiente y le dará un toque aun más religioso, pero mejor no, porque te veo capaz de incendiar toda la residencia y a ver luego donde duermes, que te recuerdo aquella vez que casi me quemas a lo bonzo por hacer la gracia.
Instalar el estudio en el baño. El baño al ser más pequeño tiene más luz, por tanto te llevas la mesa de estudio al baño y allí podrías estudias, incluso podrías poner la alcachofa de la ducha como si fuera un flexo, y dar más sensación de ser un estudio. Mejor tampoco, porque como tienes la costumbre de inundar el cuarto de baño, pues te pueden salir los apuntes flotando y tampoco es plan.
Comprar un flexo. Aunque lo vas a tener un poco difícil porque, como vives en el culo del mundo, seguro que en Soria no existen los flexos, ni tiendas donde los vendan, además tenían ya uno para que comprar otro.
En definitiva en esta vida se puede sobrevivir perfectamente sin comer varios días, sin beber alguno menos pero lo que es realmente imprescindible para sobrevivir es un flexo, es vital, es como el oxígeno, yo una vez tuve uno era naranja, enorme con un mecanismo muy complicado y me costó mucho desintoxicarme de él, hoy en día no tengo flexo, pero mi amiga lleva ya muchos años siendo adicta, ha ido a sesiones de flexoterapia pero no hay forma, se lo que supone para ella tener el flexo y yo te voy a ayudar a conseguirlo, se fuerte y aguanta hasta que llegue el día en el que realmente lo tengas entre tus manos, aguanta nena.
Una yegua con pocas luces.

